Ya sea que viajes con niños o que lleves de paseo a tu niños interior, cuando estés en Barcelona existe un lugar al que sin dudas tienes que ir: Tibidabo, un parque de diversiones inaugurado en 1901, el cual combina unas espectaculares vistas de la ciudad con el encanto vintage de sus atracciones, muchas de las cuales son las mismas de aquellos primeros años.

Este peculiar parque de diversiones se ubica en la cima de un cerro con su mismo nombre, el cual con unos 512 metros de altura, lo convierte en el punto más alto de la ciudad y uno de sus mejores miradores también. Aquí tendremos diversión asegurada para los más pequeños viajeros, con atracciones mecánicas, lúdicas y espectáculos. Si no eres tan niño también podrás disfrutar de sus vistas de postal y porque no subirte a algunos de sus juegos, los cuales tienen casi un siglo de funcionar ininterrumpidamente, aunque eso es mejor no pensarlo cuando estás colgando al vacío…

Este es no solo el parque de atracciones operativo más antiguo de España, sino que también el tercero más antiguo de Europa​ y uno de los más viejos de todo el mundo. Todo el parque fue parte de un proyecto mucho más grande de urbanización de la parte alta de la ciudad, la cual incluyó una línea de tranvía (el famoso tranvía azul), un funicular y este parque de atracciones para coronarlo.

Las obras del tranvía y el funicular comienzan en 1900, y fueron inauguradas un año más tarde, mientras que el parque debió esperar hasta 1905 para abrir sus puertas. Aquel primer Tibidabo contaba con atracciones clásicas como la casa de los espejos, algunos telescopios y binoculares para observar la ciudad, juegos de bolos y hasta una estación de palomas mensajeras. Pero también había otras de vanguardia, muchas de las cuales todavía sobreviven con el Carrusel, el Ferrocarril Aéreo, el Castillo Encantado, los autos chocadores la vuelta al mundo y otras atracciones desaparecidas como Teleférico, Ollas Voladoras, el Tren Miniatura (réplica del primer ferrocarril Barcelona-Mataró) o la Casa de Sorpresas. 

Pero la verdadera estrella del parque, es sin dudas el “L’Avió”, una réplica del primer avión que hizo el vuelo Barcelona – Madrid en 1927, el cual es propulsado por su propia hélice realizando un giro radical sobre el abismo de la montaña. Este juego se inauguró en 1928 utilizando el armazón de un avión original, aunque dos años por motivos de seguridad debió cambiarse por la república que vemos funcionar hoy en dia.

Otro punto emblemático del parque es el Templo Expiatorio del Sagrado Corazón, una iglesia real y funcional, la cual puede incluso verse desde la costa de la ciudad, convirtiéndose en un referente del skyline barcelonés. Este templo puede visitarse tanto en su parte inferior como superior y si quieres una vista todavía más alta de la ciudad, en su interior existe un ascensor que por unos 4 euros te lleva a un pequeño balcón en la parte más alta de su tejado, un paseo no apto para acrofóbicos!

A lo largo de sus más de cien años de historia, el parque fue teniendo altibajos en su caudal de público, pero ciembre se mantuvo, a pesar de graves crisis que lo dejaron más de una vez en la bancarrota y cambiando de manos más de una vez. Sin embargo en los últimos años el Tibidabo parece estar en uno de sus mejores momentos, se sumaron una nueva y moderna montañas rusa, un cinema 4D y otras atracciones que traen al parque a los estándares del siglo XXI y lo más importante el de los chicos de este tiempo.

Como llegar a Tibidabo:

Para llegar hasta hasta el parque de Tibidabo desde el centro de Barcelona existen varias opciones. La más simple es ir en un vehículo propio, si es que dispones de él claro; tambien lo puedes hacer caminando, unas dos horas de caminata para ser más exactos, eso es lo que necesitas para recorrer los casi 10 kilómetros de distancia que hay hasta el parque y los más de 500 metros de desnivel, eso y un buen estado físico…

Pero la opción más simple es hacerlo en transporte público: para ello desde Plaza Cataluña tienes que tomar el autobús “T2A”, o desde enfrente del párking de San Ginés (en El Valle de Hebrón) sale el autobús “T2B”, ambos finalizan el recorrido en una de las entradas del parque de atracciones. Otra opción más pintoresca es hacerlo en su funicular, para llegar a la parada inferior del funicular tienes que tomar el autobús 196, o también lo puedes hacer utilizando el emblemático Tranvía Azul, que sale del inicio de la avenida del Tibidabo (cabecera de la línea L7 del Metro de Barcelona) y te deja justo en la parada del funicular.

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