Cuando hablamos de seguros de viajes, algunos viajeros reniegan y lo consideran una completa pérdida de dinero. Para otros, en cambio, son una herramienta fundamental a la hora de emprender un viaje, tan importante como la maleta o mochila.

Lo cierto es que contratar un seguro de viaje puede ahorrarnos un problema justo cuando menos queremos tenerlos, justo en medio de aquel viaje tan esperado. Por si estás dudando entre contratar uno o no, te preparamos esta mini guia, con todas las preguntas más frecuentes que surgen a la hora de comprar un seguro de viaje y así puedas elegir el mejor y más conveniente para vos.

Seguramente ya has escuchado hablar de ellos, o viste alguna vez una publicidad al respecto, pero empecemos desde el principio.

¿Qué es exactamente un seguro de viajes? Podríamos decir que los seguros de asistencia al viajero nos cubren de los distintos percances que pueden surgirnos en pleno viaje y, dependiendo siempre del tipo de cobertura que hayamos contratado, tendremos un monto de dinero sobre el cual podremos reclamar y pedir una devolución, aunque claro, todo eso depende y varía de seguro en seguro.

¿Qué problemas nos pueden cubrir?

Por supuesto que cada compañía y cada póliza que nos ofrecen varía en sus prestaciones, pero en líneas generales un buen seguro de viajes debería incluir:

Gastos médicos

La asistencia media y la devolución del dinero en los gastos por accidentes durante el viaje. También ofrecen cobertura  en caso de enfermedades que contraigamos durante éste, y hasta algunos incluyen (aunque en un monto mucho menor), cobertura en  caso de las enfermedades o patologías preexistentes. Ésto significa que podremos visitar un consultorio médico o pedir al seguro que nos envíen servicio al hotel. Algunos incluso nos pueden devolver el gastos de medicamentos que nos sean recetados durante una urgencia en el viaje.

Odontología

Las pólizas más completas suelen incluir un pequeño monto en devolución por los gasto odontológicos de emergencia. Así que si tenemos un dolor de muelas o algo más grave durante nuestra travesía, estaremos cubiertos.

Accidentes deportivos

El deporte siempre es bueno y más cuando estamos de viaje, ya sea algún deporte extremo, como esquiar, o simplemente jugar un partido con nuevos amigos.  Pero lo que muchos no tenemos en cuenta son los riesgos que corremos al hacerlo lejos de casa. Cuando contratemos un seguro es importante verificar que cubra también lesiones y accidentes deportivos, así estaremos cubiertos en caso de que el partido se ponga un poco picante.

Internación

Si la cosa es un poco más grave y necesitamos internación, el seguro cubrirá todos los gastos, algo que como te imaginarás no es para nada barato, pensá  que un día de internación en un hospital del primer mundo suele costar en promedio lo mismo que un hotel cinco estrellas, y mucho más si hablamos de terapia intensiva o la unidad coronaria. Muchos seguros también nos cubrirán la estadía extra que tengamos que hacer en el hotel en el caso de que estemos convalecientes y necesitemos reposo absoluto o tengamos que postergar nuestra vuelta a casa.

Repatriación

SI necesitamos volver y no estamos en condiciones de hacerlo en un vuelo común, nuestro seguro cubrirá un porcentaje del vuelo sanitario. También en el caso de que el final sea el peor de todos, el seguro cubriría los gastos de repatriar el cuerpo, algo que como podrás imaginarte no es para nada barato.

Mejor llama a mamá

Si la cosa va para largo y necesitamos la compañía de algún familiar asegúrate que tu seguro cubra el traslado y el hotel de un acompañante. Estos seguros suelen incluir el costo de un pasaje en clase económica para la persona que nosotros designemos y los gastos de alojamiento. Si vamos a estar convalecientes en la otra punta del mundo, es mejor estar acompañados.

Vuelta de emergencias:

Los seguros de viaje no solamente cubren lo que nos pueda pasar a nosotros, sino también las cosas que pasan en nuestro hogar y puedan influir en nuestro viaje. Por ejemplo, algunas pólizas cubren los gastos ocasionados por cambiar tu pasaje en el caso de que fallezca algún familiar directo y tengas que volver de urgencia, o si surgiera algún siniestro en tu hogar y tengas que volver para solucionarlo.

Asuntos legales

Otra cultura, diferencias idiomáticas o un mal entendido. Cualquiera sea la excusa que pongamos, si metimos la pata y necesitamos de la asistencia de un profesional de las leyes, los seguros también cubren los gastos de la asistencia legal, además de poder pedir un adelanto de fianza en el caso que corresponda.

Problemas menores o no tanto…

Durante un viaje son varios los problemas que pueden ir surgiendo. Algunos no parecerían ser tan graves como la demora o la cancelación de un vuelo, en esos casos muchos seguros nos devolverán una cantidad de dinero en el caso que ocurran. Otros, como la pérdida parcial o total de nuestro equipaje, también están cubiertos por el seguro. Tengamos en cuenta que podremos pedir asistencia en el caso de perder nuestros documentos o si necesitamos mandar un mensaje de urgencia a algún familiar.

Cómo nos devuelven el dinero:

Este es tal vez el proceso más engorroso y por supuesto también uno de los más burocráticos. Algunas compañías nos pedirán las facturas y comprobantes de lo gastado,  y luego nos transferirán el dinero a la cuenta que designemos. Otras, en cambio, se encargarán directamente de gestionar el pago a la entidad médica y nosotros no tendremos que preocuparnos.

Por eso es importante mantenerte comunicado con tu seguro y en el caso de algún inconveniente de salud, preguntar si tienen alguna clínica para recomendar en la ciudad donde estemos, o si tenemos que buscar nosotros mismos.

¿Cuándo es obligatorio?  

Contratar un seguro de viaje muchas veces no es una simple cuestión de elección, en algunos países es obligatorio y nos lo pedirán al momento de cruzar el puesto de migraciones. Países como España, Alemania, Francia, Italia, Holanda, Rusia, China, Australia, Nueva Zelanda, Puerto Rico y el Reino Unido, entre otros, nos pedirán contar con el certificado de la póliza al momento de ingresar. Este debe ser uno que cumpla con los requisitos de la zona de Schengen, es decir que incluya una cobertura básica de 30.000 euros y la repatriación sanitaria.

Ahora lo negativo…

Ahora veamos los puntos negativos, ya que como podemos imaginarnos no color de rosas en el mundo de los seguros de viaje. Lo primero es que no todos los seguros se pueden contratar dependiendo de tu edad. Lógicamente una persona mayor corre con más “riesgos” médicos que una más joven, por lo cual algunos planes solo estan disponibles hasta los 30 o 45 años, y únicamente los más caros están disponibles para personas de 60, 70 o más años de edad.

Otro punto es la zona de cobertura, el precio varía según el continente donde viajemos, siendo regiones como Asia o Africa las más costosas y no todos se aplican a tu país de residencia y empiezan a correr a partir de que cruzas las fronteras. Tampoco te dejes llevar por el nombre o mejor dicho el “renombre” que tenga la compañía de segura, ya que muchas veces eso solo es señal de que sus servicios son más costosos, pero no siempre más completos.

Cual es nuestra recomendación:

Sin dudas a la hora de contratar un seguro de viajes lo mejor es hacerlo por medio de una página del tipo “comparador”, lo que significa que al completar el formulario con los datos de tu viaje, te dará los precios de todas las compañías de seguros disponibles y podrás elegir la mejor opción. Existen varias páginas de este estilo, pero nosotros en lo personal viajamos con “tusegurodeviaje.net”, donde hay opciones para todos los tipos de viajes, destinos y sobre todo bolsillos. Además si ingresas por este link tendrás un descuento adicional del 10% en el total de todos los precios! Una buena oferta que siempre ayuda y ningún viajero puede rechazar…

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