Hamburgo es una ciudad portuaria, de eso no hay dudas y esto formó el mismísimo adn de la ciudad, creando zonas y barrios dedicadas exclusivamente para atender a esta industria. Este es el caso de Sankt Pauli, un barrio que nació para “atender” a los marinos después de largas jornadas en el mar. Un barrio repleto de clubs, bares nocturnos, burdeles, salas de juego sex shops y su controvertida calle de las “vidrieras”.

Este barrio fue creciendo en importancia junto con su puerto, llegando a ser Sankt Pauli en los años 60s y 80s el epicentro de la vida nocturna europea, donde existían los clubes nocturnos y cabaret más grandes del continente. Un barrio también conocido por ser el más multicultural de Hamburgo, un barrio de inmigrantes y con una fuerte presencia del movimiento okupa.

Todo el se distribuye a partir de la avenida Reeperbahn, su gran eje central, donde se concentra gran parte de los espectáculo y las grandes discos. Aunque las dos calles más famosas son Große Freiheit y Herbertstraße. Große Freiheit se traduce como “Gran Libertad”, una peatonal con bares, clubes y una importante iglesia católica, que da origen al nombre de la calle, ya que en el pasado esta era la única calle donde los católicos tienen permitido practicar su fe. 

Herbertstraße es una calle corta de no más de 50 metros, pero cada uno de los edificios que se encuentran sobre ella son burdeles. Aquí se encuentran las famosas “vidrieras” donde las mujeres que practican la prostitución están exhibidas con poca ropa para llamar la atención de sus posibles clientes, algo muy parecido a lo que vemos en Amsterdam. En cada uno de los extremos de la calle hay una gran pared roja que hacen de filtro para la entrada y además impiden que se vea desde su exterior. Esta valla tiene un controvertido cartel el cual indica que está prohibida la entrada a los menores de 18 años y mujeres. Técnicamente es una calle pública en la que cualquiera puede pasar, aunque hay viejas historias que dicen que las prostitutas que allí trabajan no ven con buenos ojos y se molestan ante el paso de mujeres.

Otro lugar famoso es Davidwache, una pintoresca estación de policía ubicada al sur de Reeperbahn en el paseo peatonal Davidstraße. Esta fue durante años la comisaría más pequeña de alemania, y solo está allí debido a los “incidentes” que provocan los marineros en las salidas de los bares.

El fútbol también forma parte de la idiosincrasia del barrio, ya que aqui esta el estadio del Sankt Pauli FC, uno de los equipos más populares de alemania, aunque no esté en la primera división. Su hinchada es conocida por hacer banderas de las causas justas y contra las injusticias, siendo especialmente conocida su lucha antifascistas. Lo que hace que acudir a un partido de local con el Sankt Pauli FC sea toda una fiesta de colores.

El barrio de los Beatles:

Si los Beatles son de Liverpool eso lo sabemos, pero hamburgo es la ciudad que los vio crecer, para convertirse en la leyenda que son hoy. Fue a principios de los años 1960, cuando los cuatro de Liverpool todavía no eran famosos, que se mudaron a Hamburgo y tocaban prácticamente todas las noches en los distintos clubes del Reeperbahn. 

Fue el propio John Lennon: “tal vez nací en Liverpool- pero maduré en Hamburgo”. Hoy en dia su paso por el barrio se recuerda con un monumento en la Beatles-Platz, justo en el cruce entre Reeperbahn y Große Freiheit.

Es que Sankt Pauli es un barrio repleto de anécdotas y curiosidades, que sin duda merese la pena una visita, ya sea en un tour o simplemente paseando por nuestra cuenta, para poder ver por nuestros propios ojos todo su esplendor.

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