Gunther Holtorf y su Mercedes 300GD, dedicaron 26 años de su vida en recorrer el mundo. El kilometraje de este fantástico 4×4 aleman llego a la sorprendente cifra de 890.000 kilómetros luego de recorrer 215 países.

Esta aventura sobre ruedas empezó en 1989, cuando Holtorf cumplo 50 años y dejó de trabajar Lufthansa, compro su vehículo 0 kilómetro y decidió embarcarse en esta aventura con el objetivo de entrar en el libro Guinness de los Récords.

Este largo viaje comenzó recorriendo los polvorientos caminos de África, junto a su tercer mujer, pero la convivencia viajera no funcionó bien y un año después en 1990 decidieron divorciarse en pleno viaje. Tras la ruptura puso un anuncio en el periódico Die Zeit en busca de una nueva compañera, de donde surgió Christine y el viaje continuo.

En 1998 cuando estaban por Argentina, el Mercedes Clase G acumulaba 200.000 kilómetros. Tras visitar Centroamérica, Canadá, Estados Unidos y Australia el viaje continuó por Siria y Kazakstán, donde se alcanzó el medio millar de kilómetros.

Esta aventura no ha sido barata y se ha financiado con los ahorros de Holtorf y los trabajos que el y su cuarta mujer, Christine, hicieron como cartógrafos ademas de los patrocinios que también ayudaban.

Los viajes continuaron a lo largo del mundo, pese a que Christine fue diagnosticada de cáncer en el año 2003. En 2010 falleció y Holtorf cumplió la voluntad de su mujer, con la que se casó dos semanas antes de su muerte, para seguir adelante con el viaje.

Tras el fallecimiento de su mujer, el compañero de viaje de Gunther fue en muchas ocasiones Martin, el hijo de Christine que tras la muerte de su madre tenía 30 años. Desde 2012 ha estado viajando solo, aunque en 2013 en Japón conoció a una mujer de 45 años llamada Elke Dreweck, que acompañó a nuestro aventurero durante su año sabático.

mercedes-benz-300-gd-gunther-holtorf-and-dieter-zetsche

Su Mercedes 300GD modelo 1988, tiene un motor 3.0 diésel de 88CV de potencia. Su apodo es Otto y ha afrontado los 890.000 kilómetros de este viaje con el motor de origen. A lo largo de los kilómetros ha habido que hacer pequeñas reparaciones, pero el coche no ha dado problemas mayores a lo largo de estos años. Holtorf acostumbraba a viajar con algunos de los recambios más esenciales para este robusto vehículo.

El incidente más destacado del coche sucedió en un viaje a Madagascar, donde el coche volcó y precisó de una reparación importante, aunque eso no le impidió a este Mercedes acabar el viaje para poder descansar tras 26 años de aventuras en el museo de Mercedes Benz en Stuttgart. Un merecido final para una leyenda de los viajes en cuatro ruedas.

Comentarios

comments

Related Posts

Escríbenos:

info@alrededordelmapa.com