Sin dudas viajar a Bremmer no es de lo primero que se nos ocurre cuando estamos organizando un viaje por Alemania, pero te puedo asegurar que si la sumas a tu itinerario viajero al menos por un dia, Bremmer no te va a defraudar!

La Ciudad Libre Hanseática de Bremen, o simplemente Bremer para nosotros, uno de los 16 estados federados que forman la República Federal de Alemania. Esto se debe a la rica historia que tiene la propia ciudad, lo que le ha permitido mantener su estatus de ciudad independiente. Es que Bremmer, en parte gracias a su puerto, fue una de las ciudades más ricas de toda europa en los tiempos de la Liga Hanseática, y este pasado comercial lo podemos apreciar hasta nuestros días gracias a los edificios de su centro histórico.

Bremen y la Liga Hanseática:

Bremen fue fundada hace más de 1.200 años sobre los márgenes del río Weser, el mar se encuentra a unos 100 kilómetros de distancia hacia el norte, pero esto no fue problema para convertir a la ciudad en uno de los puertos más importantes del mar del norte. 

En el siglo XIV Bremer se une a la Liga Hanseática, un conjunto de ciudades estados, las cuales se asociaban entre sí para comerciar libremente en los distintos puertos del Mar del Norte, algo así como un anticipo medieval de la actual Unión Europea. Gracias a este comercio y de una burguesía empresarial, muchas de estas ciudades lograron un alto nivel de prosperidad, lo cual se ve reflejado en su rica arquitectura.

El Puerto de Bremen

Durante años Bremer se convirtió en el principal puerto pesquero y comercial de Alemania, esto fue gracias en parte gracias a su privilegiada ubicación geográfica. Por medio de su río se podían exportación de los vinos y otros productos producidos en el sur del país a todos los puertos del mar del norte. Pero durante el siglo XIX el puerto fluvial de Bremer se quedó pequeño y en 1827 se decidió construir un nuevo puerto mucho más grande y más cerca del mar, Bremerhaven.

Este es ahora el verdadero puerto de la ciudad, desde donde se exportacion por ejemplo los coches de Mercedes-Benz que se producen en la gran factoría de la ciudad. En el antiguo puerto de Bremen ahora solo podremos encontrar pequeños barcos para pasear por el río y varios antiguos barcos utilizados como restaurantes u hoteles.

Qué ver en Bremmer en un dia:

Uno de los principales puntos para visitar en Bremen es su pintoresca Plaza del Mercado. Ubicada en su casco histórico, esta es una zona casi solo peatonal, donde sólo circulan peatones, bicicletas y los bellos tranvías. En esta plaza tendremos agrupados los cuatro monumentos más significativos de esta ciudad alemana. 

En primer lugar, el antiguo ayuntamiento de Bremen construido en 1410, el cual tiene una espectacular fachada renacentista. Frente a él, la estatua de Rolando, conocida como la estatua de la libertad, todo un símbolo de la ciudad que en 1404 fue construida en piedra, tras una primer estatua que hubo de madera. Ambos monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad. Según cuenta una leyenda local, la ciudad de Bremen permanecerá libre e independiente mientras la estatua de Rolando esté en pie, y debe ser cierto porque en sus casi 800 años de historia (y dos guerras mundiales en el medio) y la ciudad mantiene su independencia. Y como los alemanes son precavidos, también dicen que existe una copia exacta de la estatua en los sótanos del ayuntamiento, que puede ser alzada rápidamente en caso de que la original caiga. 

A un lado del antiguo ayuntamiento se encuentra la Catedral de San Pedro de Bremen. Un gran edificio de estilo gótico temprano, que data del siglo XIII. Esta fue la iglesia más importante del mar del norte y desde donde se prolongó el cristianismo a distintos puerto del norte de europa. En su interior hay un museo gratuito que cuenta su historia.

Finalmente en el lado oeste de la plaza se encuentra otro peculiar monumento, aunque más pequeño y modesto que sus antecesores es uno de los más famosos. El monumento de los músicos de Bremen, una pequeña escultura de bronce de 1951 dedicada a los cuatro animales protagonistas del cuento de los Hermanos Grimm.

Desde esta plaza parte hacia el río la calle Böttcherstrabe, un estrecho pasaje con varias tiendas y restaurantes, además de algún museo. Caminando a través de él llegaremos al rio y a la antigua zona portuaria de la ciudad. Esta es una zonas más pintorescas de la ciudad, como muchos buenos restaurantes y bares para tomar una refrescante cerveza alemana. 

Y si hablamos de barrios con encanto, a unos pocos minutos caminando de allí encontrarás el pequeño barrio histórico de Schnoorviertel, el cual nos recuerda el pasado medieval de la ciudad.

Como ves en Bremer podrás encontrar muchas cosas para pasar un dia a full o un fin de semana estupendo por sus pintorescas calles. Además un excelente complemento para tu viaje puede ser visitar Hamburgo, su ciudad hermana ubicada a tan solo unos 120 kilómetros.

Comentarios

comments

Related Posts

Escríbenos:

info@alrededordelmapa.com