Artículos de contrabando, laboratorios de drogas, prostitución, apuestas, talleres de trabajo esclavo donde se falsificaba casi cualquier cosa, mafias, clínicas ilegales y gente mucha gente, estas eran algunas de las particularidades de Kowloon, la ciudad más densamente poblada que alguna vez existió en este mundo y de la que hoy solo queda un parque que la recuerda.

En un principio, la ciudad amurallada de Kowloon fue un fuerte militar chino ubicado en el territorio de la actual Hong Kong, cuando esta ciudad pasó a estar bajo dominio Inglés en 1898 se decidió mantener un estatus especial para la propia Kowloon, convirtiéndose en un enclave chino, dentro del enclave británico en la propia china. Una de las particularidades geográficas más curiosas de la historia.

En un principio la población intramuros era muy escasa, solo 700 personas vivían dentro de este antiguo fuerte. Durante algunos años la ciudad de Kowloon y su vecina Hong Kong con relativa normalidad hasta que en el año 1912, la dinastía Qing terminó su gobierno, abandonando la ciudad y dejándola en manos de los británicos, quienes la bautizaron como la «Ciudad china» en un mapa turístico de 1915.

 

Durante la segunda guerra mundial los japoneses invadieron Hong Kong y muchos chinos comenzaron a refugiarse dentro de la relativa seguridad que le daba los muros de Kowloon. Durante estos años de ocupación la ciudad comenzó a crecer de forma abrupta y continuó durante décadas, hasta alcanzar la increíble cifra de 50000 residentes dentro de sus fronteras de tan solo 2,6 hectáreas, logrando la densidad habitacional más alta de la historia.

Después de finalizada la guerra, China anunció su intención de reclamar sus derechos sobre la ciudad amurallada. Los refugiados de la China continental debido a la Guerra Civil China después de 1945 acudieron para tomar ventaja de la protección británica (ya que la ciudad amurallada era un territorio chino pero rodeado por tierra británica). Después de un intento fallido de expulsarlos en 1948, los británicos adoptaron una política de «no intervención» en la mayoría de los asuntos relacionados con la ciudad amurallada, creando un caldo de cultivo ideal para el desarrollo del crimen organizado.

En un terreno no mayor a los 210 por 120 metros, los grises edificios de apartamentos comenzaron a crecer de forma imparable por toda la ciudad, formando verdaderos laberintos que incluso se extendían por dentro de las torres. Sus calles internas que estaban a varios pisos de altura, conectando varios bloques de edificios. Una red de pasillos tan extensa que se podía viajar de norte a sur por toda la ciudad sin tocar tierra firme. Algunos de estos edificios llegaron a tener más de 14 piso y su construcción se vio paralizada en esta altura debido a las cercanías del aeropuerto.

View this post on Instagram

#hongkong #kawloon #buildingart

A post shared by Wilson_Lau (@niteowl_993) on

 

Durante décadas las triadas (los sindicatos del crimen organizado chino) gobernador de forma absoluta la ciudad, instalaron allí sus burdeles, salas de juego y fumaderos de opio. La a ciudad amurallada, se había convertido en un refugio para los delincuentes más peligrosos de toda asia y la policía colonial no se se aventuran a entrar. Convirtiendo a Kowloon en la verdadera ciudad del pecado.

No fue hasta los años 70s, cuando una serie de más de 3500 redadas policiales dio lugar a más de 2500 detenciones y más de 1800 kilogramos de drogas incautadas, que el poder de las tríadas comenzó a disminuir. Luego el gobierno con el apoyo de los residentes más jóvenes, comenzó a cambiar la imagen de la ciudad, las continuas redadas siguieron erosionaron gradualmente el uso de drogas y el crimen violento.

En los años 80s, la ciudad dejó de lado su pasado más violento, pero todavía era conocida en toda asia por su gran cantidad de doctores y dentistas sin licencia, que podían operar allí sin amenaza de procesamiento. También decian que allí se podía comprar lo que uno quisiera, incluso un órgano humano.

https://www.instagram.com/p/BX29fn5lZmp/?tagged=kawloon

 

Casi finalizada la década, las condiciones en que vivían los ciudadanos de Kowloon se volvieron intolerables y en 1987 finalmente los gobiernos  de china y gran bretaña llegaron al acuerdo de derribar la ciudad amurallada de forma definitiva.

Se distribuyó unos HK$2.7 mil millones (US$ 350 millones) en compensación a los 33 000 residentes y propietarios de negocios. Algunos no estaban satisfechos con la indemnización trataron de resistir, pero fueron desalojados por la fuerza y la ciudad quedó desierta en 1992. Al año siguiente comenzó la demolición que duró más de un año en su lugar hoy en día se levantó un bonito parque de estilo tradicional chino, el: Kowloon Walled City Park.

Comentarios

comments

Related Posts

Escríbenos:

info@alrededordelmapa.com